infinito

Cada segundo se me hace más largo que el anterior. Al cabo de unos segundos, estos tienden a infinito y en el infinito, un segundo se me hace eterno, durante ese segundo pienso y soy feliz, pero solo fui feliz un segundo.

2 comentarios:

Diego Monrroy dijo...

Es mejor un segundo de felicidad a un infinito de tristeza ¿o no?
Que tema el del tiempo! hay que animarse a romperlo, estirarlo, borrarlo. Si no lo hacemos nosotros (que intentamos escribir algo) ¿quién?
Saludos!

Diego Monrroy dijo...

Ah! me olvidaba!! estaría bueno que cuelgues tu texto en el Collage: "Distintas formas de medir el tiempo" en Cruzagramas.
Es un gran texto en colaboración, que nació de nuestro grupo literario pero que ahora está abierto a todos.
Dale! pegalo ahí! y de paso date una vuelta y dejanos alguna opinión.
Saludos!